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 MODALIDADES DE PESCA

- Coup

- Fondo

- Mosca

- Lance

PESCA AL COUP

 

Hace unos 14 años, fue introducida en esta zona por nuestro gran amigo Perfecto Alvarez Gallegos, una modalidad de pesca totalmente desconocida por estos contornos, y que posteriormente vendría a revolucionar el mundo de la pesca, hasta tal punto, que actualmente son muy pocos los pescadores que no disponen de una caña para la pesca de esta modalidad.

Nos referimos a las cañas para la pesca al coup, o más conocidas entre todos nosotros como "Cañas Largas".

La técnica es tan simple como efectiva. Se trata de una caña telescópica en la que el hilo con el flotador incorporado va atado a la puntera.

Los que desconocen esta técnica preguntan ¿y donde va el carrete?, esta técnica no utiliza carrete. El hilo que debe medir unos 20 centímetros menos que la longitud de la caña, en un extremo lleva el anzuelo y en el otro va atado a la puntera.

Insertado en el hilo lleva el flotador que nos detectará la picada, y los plomos correspondientes que hacen que el mencionado flotador se quede en posición vertical y nos avise cuando el pez ha mordido el anzuelo.

En la pesca al Coup existen cañas telescópicas desde 3 metros, hasta las enchufables de 14,5 metros.

Todos los pescadores que utilizan esta modalidad de pesca, saben que es muy entretenida y que da muy buenos resultados, sobre todo en esos días en los que el pescado no está muy retirado de la orilla.

La pesca se efectúa lanzando y poniendo la caña en posición horizontal, y la captura del pescado se hace simplemente dando un pequeño golpe levantando la caña, una vez que el flotador se ha hundido, poniéndola en posición vertical. De esta forma el hilo que tiende a apegarse a la caña, traerá el pescado hasta nuestras manos de una manera natural y sencilla.

Lo fundamental de esta pesca, es conocer con exactitud la profundidad que tenemos en el lugar donde estamos pescando. La forma de averiguar la distancia que existe entre nuestro flotador y el fondo del embalse o río parece compleja de averiguar pero a continuación os detallamos la forma de hacerlo, y como veréis no resulta demasiado difícil.

Una vez que tenemos montada nuestra caña, con el flotador bien plomeado, hemos de poner en el anzuelo un plomo gordo (venden plomos llamados ranas que al ser de quita y pon son perfectos para esto), con el único objeto de que llegue al fondo del embalse o río, y que con su peso hunda el flotador de tal manera que no lo veamos flotando encima del agua.

En el primer lance no veremos el flotador, señal de que la distancia entre el flotador y el fondo del embalse es superior a la que existe entre el flotador y el anzuelo.

Sacamos la caña, subimos el flotador una cuarta mas o menos y volvemos a lanzar. Si no vemos el flotador, es porque pasará lo mismo que lo dicho anteriormente.

Volvemos a sacar la caña y subir de nuevo el flotador otra cuarta y a volver a lanzar. Esto se repetirá las veces que sean necesarias, hasta que veamos el flotador en la superficie y que ya no se hunde.

En ese momento en el que el flotador no se hunde habremos dado con la medida exacta que hay entre la superficie del agua y el fondo donde vamos a escar

 

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¿CÓMO MEDIR FONDO?

En la posición A, el plomo tirará hacia abajo del flotador y a hará que este no lo veamos.

En la posición B, El plomo ya no puede ir mas abajo y hará que el flotador se quede tumbado.

En la posición C, donde el flotador le vemos que ni se hunde ni se queda acostado, nos dará la medida exacta que tenemos desde la superficie hasta el fondo.

 

PESCA A LA INGLESA

 

Aunque al igual que en todas la modalidades de pesca, esta forma de pescar se ha utilizado de siempre en todos los países del mundo, fue a raíz de la campeonatos mundiales de pesca en el año 1.975 en Polonia, donde los ingleses, utilizando esta técnica, se impusieron con diferencia a los demás países que competían.

Al dedicarse los ingleses a desarrollar este tipo de pesca, con el tiempo han ido perfeccionando esta técnica, motivo por el que durante varios años, han ido a la cabeza en este modo de pescar y con diferencias considerables sobre los demás países.

Se trata de pescar con caña de anillas, con carrete y flotador, a distancias considerables, donde no llegaríamos con otro tipo de cañas.

Las cañas para este tipo de pesca suelen tener de 3,5 a 4,5 metros. En cuanto a la acción, las hay de acción de punta, semiparabólica y parabólica. Existen de varios tramos (normalmente tres), y Telescópicas.

En pesca de competición es, junto con la caña enchufable (de la que en otro momento os hablaremos), la técnica mas utilizada, y la que mejor rendimiento da, a la hora de la captura de peces.

En España hace unos 10 años que se introdujo esta modalidad, tal y como la conocemos hoy en día, y poco a poco se van viendo grandes pescadores que dominan esta habilidad de pescar.

Dependiendo de la profundidad que tengamos en el lugar que hemos elegido para pescar, el flotador se suele utilizar fijo o deslizante.

En este apartado, os detallamos la forma de montar el aparejo para la pesca a la inglesa con flotador fijo, y mas adelante os detallaremos los forma de montarlo cuando tenemos bastante profundidad de agua, y hay que utilizar el flotador deslizante.

Los carretes que se utilizan, pueden ser de bobina cubierta o de bobina cónica-abierta. Los de bobina cubierta, ofrecen la ventaja de eliminar el peligro de enredos, y protegen el hilo de la perjudicial acción de los rayos ultravioletas. Los de bobina abierta, van dotados de un sistema de bobinado especial, que permite lanzamientos largos y tienen un elevado índice de recuperación. En cualquier caso, el carrete ha de ser ligero, para compensar correctamente el peso de la caña.

El hilo que se utiliza en la pesca a la inglesa, normalmente es autofondante, es decir que se hunde por sí mismo. Estas líneas están creadas con unos

componentes especiales en su fabricación, que han conseguido aumentar la densidad hasta tal punto en que, estando limpia la superficie del hilo, vencen la resistencia de una primera capa de agua por sí mismos y, si se les ayuda hundiendo la puntera de la caña en el agua, se hunden de un forma asombrosamente rápida.

De todas formas, si el día que hemos elegido para pescar, las aguas están calmadas, y no existe viento de ninguna clase, es preferible utilizar una línea flotante, que tampoco es un tipo de hilo cualquiera, sino un hilo tratado con unos determinados componentes químicos que la hacen flotar. En ambos casos, el hilo no es el que habitualmente estamos acostumbrados a ver todos, sino que se trata de hilos especiales para esta modalidad de pesca (autofondantes o flotantes).

 

Los flotadores que se utilizan para esta modalidad suelen ser bastante largos, ya que hemos de pescar a bastante distancia y hemos de conseguir que se vea perfectamente cuando el pez ha picado. Básicamente existen dos modelos, los utilizados para la pesca ligera y no a mucha distancia (hasta 4 gr.) con antenas muy finas, y los utilizados para la pesca a gran distancia que tienen un cuerpo abombado que hacen incrementar su calibre.

 

Si tenéis oportunidad de ver a pescadores que utilizan esta técnica de pesca, os recomendamos que os acerquéis a verlos, y observaréis lo efectiva, cómoda y bonita, que es esta pesca.

 

Tipos de flotadores, y forma de montar la línea 

Al ser para la mayoría de nosotros, una modalidad relativamente reciente, hemos de procurar siempre, tomar los consejos de los buenos pescadores y observar en todo momento las artes y habilidades utilizadas por los que llevan varios años utilizando este bonito arte de pescar, ya que de esta forma siempre aprenderemos algo

.La caña

El reglamento de competiciones de la Federación Española de Pesca y Casting, señala que la caña para la pesca a la inglesa debe medir entre 3,50 y 4,50 metros. Si excede de esta medida, se considera pesca a la boloñesa (en otro capítulo os hablaremos de esta otra modalidad de pesca). La caña para la pesca a la inglesa debe tener acción blanda en punta, ya que de esta manera las piezas prácticamente se clavan solas, penetrando el anzuelo sin apenas hacer fuerza al clavarlas.

 

El número de anillas, hace que la caña se curve proporcionalmente al enganchar al pez y sea perfecta la recuperación del nailon, lo que hace que este tenga una mayor duración, siempre que se evite el máximo roce en las anillas, que deberán ser de buenas calidad. Su número oscila entre 13 y 16 y son recomendables las que tienen la empuñadura de corcho.

Hay tres clases básicas de cañas: ligeras, medias y de gran potencia. En las de acción ligera, sus tres partes trabajan proporcionalmente, lo que permite lanzar flotadores pequeños (los comprendidos entre 1 y 5 gramos de peso) a gran distancia. No debemos pescar con más peso pues podemos romper la caña.

Las de acción media o semi-parabólicas se suelen emplear para lanzar flotadores de hasta 12 gramos. Su acción radica en los dos últimos tramos. Al poder lanzar flotadores con barriga o bulbo, estos llegan a gran distancia con menor esfuerzo y resistencia al aire.

Las cañas inglesas de gran potencia nos permiten lanzar a 70 o 90 metros flotadores de hasta 30 gramos, que superan el viento fuerte, y si incluimos una aleta triple direccional (como las de las flechas), con menor esfuerzo tendremos más precisión en el lance. Hoy en día en las tiendas especializadas es fácil ver estos flotadores con aletas incorporadas y varias clases de antenas intercambiables con los tres colores elementales: rojo, amarillo y negro.

Las cañas inglesas telescópicas han tenido poca aceptación en nuestro país, siendo escasos los pescadores que las utilizan, aunque como todo, la cosa va en gustos.

La línea

Cuanto más fina sea la línea, mejor presentaremos al pez el cebo. Si usamos hilo del 0'14 o del 0'12 debemos alargar el bajo de línea por lo menos un metro.

Aunque muchos creen que para pescar a la inglesa no es necesario el hilo sumergido salvo cuando hace viento, la verdad es que la mayoría de los buenos pescadores que practican esta modalidad lo usan. Obtendrás más capturas y verás mejor la picada con el hilo hundido. Este hilo debe mantenerse siempre limpio para que se sumerja enseguida, y después de lanzar lo hundiremos metiendo la punta de la caña en el agua y dando unas cuantas vueltas de manivela. Si observáis alguna cinta de vídeo en la que se practica esta modalidad de pesca, veréis cómo en el reposacañas suelen poner una esponja atada, y que la impregnan con un liquido al objeto de que al recoger el hilo, pasa por la esponja y lo limpia para que posteriormente se hunda con facilidad. Pues bien, éste líquido que suele ser algo caro, lo podéis sustituir por una mezcla compuesta de un 30% de lavavajillas al limón con un 70 % de agua.

El empalme de la línea con el bajo de línea no debe aumentar el grosor de la línea ni cambiar su rectitud. Se recomienda un pequeño quita-vueltas, a ser posible del nº 18.

Las líneas finas se ocultan mejor a los ojos del pez y bajan con más suavidad y naturalidad. En pesca de competición se están utilizando líneas del 0,08 y 0,06.

La desventaja de estas líneas finas es que sólo admiten plomos diminutos, igual que los anzuelos, por supuesto que estas líneas no son fáciles de prepararlas en la orilla, lo que quiere decir que hemos de llevarlas preparadas y en cantidad de casa.

 

Sobre calidad de los hilos, hoy día la mayoría de los que se comercializan son de excelente calidad, recomendamos utilizar siempre un buen hilo, ya que los no tan buenos, tienen tendencia a mantener la forma que tenían en la bobina (guardan memoria) que hemos comprado, y hacen el efecto muelle o acordeón que tantos y tantos problemas nos dan después.

Un carrete con hilo bueno, fino y bien relleno, lanza el flotador lejos sin problemas. Entendemos por hilos finos los que poseen un diámetro de entre el 0'14 y el 0'12.

 

Anzuelos

Deberán ser del 20 o del 18 como máximo, aunque muchos fabricantes tienen anzuelos del 14 o 16 bastantes pequeños. Se prefiere que sean cortos de pata para que de esa manera coma el pez sin notar nada extraño. Sobre marcas y modelos cada pescador tiene sus preferencias y a unos les gustan de una manera y a otros de otra.

 

Flotadores

La elección del flotador en la pesca a la inglesa es fundamental para obtener buenos resultados. Hay tres factores que influyen enormemente en la elección del flotador: la velocidad del agua, la distancia a la que queremos pescar, y el viento.

La velocidad del agua.- Si pescamos en corrientes rápidas debemos hacerlo con un flotador con cuerpo que lo frene un poco, con un peso igual bajo el agua.

Distancia a pescar.- Para asegurarnos que siempre pescamos en lugar donde hemos cebado podemos marcar unos 4 ó 5 centímetros de línea con Tippex corrector (como el utilizado en las oficinas para corregir algunos escritos), o bien con el lápiz que ciertas casas dedicadas a la venta de artículos deportivos para la pesca tienen. Cuando lancemos otra vez, llevamos la zona marcada a la posición que tenía cuando la marcamos, y tendremos el cebo en el mismo sitio. Tenéis que tener en cuenta que cuanto más lejos lancemos para pescar, mayor será la dificultad para cebar y para clavar.

Viento o corriente.- Dice un viejo refrán de pescadores que "a más viento, mayor longitud y flotador con cuerpo". Con esto queda dicho todo.

Es aconsejable utilizar flotadores no lastrados, ya que los lastrados entran en el agua a una velocidad excesiva, y si ese flotador lo lanzamos y sacamos constantemente al final lo que estamos haciendo es asustar al pescado, que acabará marchándose.

Debemos frenar la caída del flotador antes de que este llegue al agua, para así no tener enredos en el bajo de línea. Esto se consigue frenando la caída del aparejo mientras está en el aire y antes de tocar el agua con un ligero tirón del hilo. De esta manera conseguiremos que los plomos adelanten al flotador en el aire, y cuando caigan al agua lo hagan, primero el anzuelo, después los plomos, y por último el flotador, en ese orden..

Se recomiendan flotadores que aguanten plomos de la serie BB (2) o AAA (3).

Son flotadores ideales los de pluma de pavo real, aunque hoy día existe en el mercado una gran gama de flotadores de madera de balsa, plástico, poliuretano, anea, etc.

Una duda entre muchos pescadores es sobre el uso de sujeta-flotadores. Debemos utilizarlos sólo cuando la profundidad de la zona donde estamos pescando exceda de la medida de la caña. Una de las desventajas cuando pescamos a gran profundidad es que estos aparatos, al tener un pequeño orificio por donde corre el hilo, se ensucian y atascan el hilo, aunque hoy día se fabrican algunos que difícilmente se atascan.

 

Los plomos

En este tema hay expertos que prefieren los plomos duros a los blandos o semi-blandos, y viceversa..

 

 

Tres tipos de plomeos para distintas condiciones del agua: a la izquierda para medias aguas paradas o con una corriente suave, puede convenir que el anzuelo no llegue al fondo, sino que se quede a unos 20 cm del mismo; en el centro para ríos con poca corriente y en época fría; a la derecha para pescar a la caída, mientras el cebo desciende lentamente

Las letras tienen una equivalencia en gramos que es la siguiente:


1SSG

1'60 gr

1 del nº 6

0'112 gr

1AAA

0'81 gr

1 del nº 7

0'088 gr

1BB

0'40 gr

1 del nº 8

0'070 gr

1 del nº 1

0'295 gr

1 del nº 9

0'056 gr

1 del nº 2

0'271 gr

1 del nº 10

0'040 gr

1 del nº3

0'221 gr

1 del nº 11

0'028 gr

1 del nº 4

0'177 gr

1 del nº 12

0'019 gr

1 del nº 5

0'135 gr

1 del nº 13

0'013 gr


Los plomos llamados "blandos" o "semi-blandos", que puedan abrirse y cerrarse con la uña, son cómodos, pero algunas veces se nos corren y se bajan al punto de unión entre línea y bajo de línea, lo que hace que nos equivoquemos pescando. Los duros pueden causarnos graves problemas en el montaje y acabo de las líneas. Así que ambos tienen ventajas e inconvenientes.

Los más utilizados van del nº 1 al 11. Los números mayores de los plomos semi-blandos se emplean en la parte superior (más próxima al flotador).

Salvo que estemos pescando minitalla, los plomos nunca los hemos de agrupar en un solo punto

Los plomos deben de ir en su mayoría bajo el flotador, quedando pocas veces uno o dos como máximo en la línea. Deberán estar colocados a unos 20 cm del anzuelo, y el plomo de toque a unos 10 cm.

Si pescamos al aire, o a la caída del cebo, debemos ir quitando algunos plomos de la línea, lo que hará que los peces se enganchen solos. Los peces, acostumbrados a la caída de los gusanos del cebado, se lanzarán también a por el del anzuelo.

Nudo corredizo. Se observa el nudo que regula la profundidad y la cuenta de plástico que choca contra el nudo frenando al flotador.

 

 

Nudos

Nos referimos al nudo de tope que controla la profundidad a la que pescaremos. Al apretar el nudo es importante mojarlo un poco con saliva, para que la fricción que se produce al apretarlo no disminuya su resistencia. Este apretado debe hacerse muy lentamente y no en exceso; basta dejar que el nudo coja forma, y luego cortar las puntas a ambos lados del nudo.

Hoy día estos nudos son muy económicos (unas 100 Ptas. cinco nudos), pero los puedes hacer tu mismo con hilo del sedal.

Tirador

Bien utilizado es responsable de buena parte del éxito en la pesca a la inglesa, que no olvidemos que es una técnica para pescar a larga distancia.

Hay diferentes gomas, horquillas y cestillas, adaptadas a distinta forma de engodar, clase de engodo, distancia, etc.

Los de goma maciza se utilizan para distancias cortas y, generalmente, para lanzar gusano, y los de goma hueca para mediana y larga distancia.

 

Los Carretes suelen ser de poco peso, y en la actualidad suelen venir con dos o tres bobinas de recambio de distinta capacidad, que hacen que en cualquier momento podamos cambiar de una a otra bobina dependiendo de la necesidad o del momento de pesca. El freno aunque va en gustos, tiende a ser de los que van en la parte trasera ya que proporcionan una comodidad adicional.

 

Como medir la profundidad en la Pesca a la Inglesa

 

Desplegamos la caña empezando por el primer tramo (puntal), ajustamos el carrete y pasamos la línea por las anillas. A dos metros de distancia pondremos (sin cerrar del todo) el nudo (de hilo sintético o algodón) y una perlita (el nudo más la perla marcarán el tope de fondo). Pasamos la línea por la anilla del flotador. Fijamos los plomos equilibradores y anudamos esmerillón y bajo de línea.

Probaremos sobre el agua si el plomeado ha equilibrado correctamente en flotador. El siguiente paso es localizar la distancia entre la superficie y el fondo (la profundidad) ya que deseamos que el cebo repose en el fondo, donde más fácilmente agruparemos a las carpas.

Cómo medir las profundidades

Como el nudo no está totalmente fijado a la línea lo podremos deslizar fácilmente hasta la distancia equivalente a la profundidad estimada: 4,5 o 6 metros. Sobre el anzuelo pondremos la sonda o un peso, lo que nos ayudará a conocer la profundidad con exactitud. Si el flotador se hunde necesitaremos subir el nudo (dar más profundidad), hasta que vislumbremos la antena o punta del flotador. Si el flotador tumba sobre la superficie del agua, es que hemos sobrepasado la profundidad. El punto adecuado para fijar el nudo será el intermedio, especialmente con ligero viento o movimiento del agua (ver dibujos).

Iniciamos la pesca

Hemos preparado diferentes cebos, unos para atraer a las carpas, y otros para insertar en el anzuelo

Para precebar con grano. Compramos 1/4 kg. de trigo, lo cubrimos con agua en un recipiente durante 12 horas. Posteriormente lo cocemos a fuego lento, hasta que se ablande.

Para precebar con harinas. Necesitaremos 1 kilo de magdalenas (hay ofertas en supermercados por menos de 300 pts), 500 gramos de harina de maíz, 250 gramos de coco belga (si no encontramos este producto añadiremos coco blanco), 4 cucharadas soperas de Brasem (se puede cambiar por flan en polvo).

Si resultase incómodo su preparación, o nos fuera difícil conseguir los citados condimentos, se puede recurrir a engodos ya elaborados, de venta en tiendas de pesca.

Cebos

Destacan especialmente las bolitas y el maíz dulce cocido.

Como ya hemos mezclado y mojado los diferentes componentes, preparamos 8 ó 10 pelotas con la masa de harinas, y algo de trigo y maíz. Luego lanzamos las bolas y el grano a la distancia elegida, a 25 metros de la orilla y sobre 4 metros cuadrados aproximadamente. Previamente al lanzamiento del engodo hemos fijado el punto de pesca haciéndolo coincidir con marcas de referencia, para que cada vez que lancemos el engodo o el aparejo caigan en el mismo área. Para este menester recomendamos marcar la línea, con un rotulador permanente, para fijar la distancia a la que vamos a pescar.

Probablemente el ruido originado por el lanzamiento de las bolas espante a los peces, pero al poco tiempo retornarán. En las zonas donde estén acostumbradas al "cebado" de las aguas asocian ruido con comida, y por ello las carpas se acercan confiadamente.

Hemos preparado dos cañas, ya que intentamos pescar con dos cebos: el maíz y las bolitas; pero en el transcurso de la jornada el mayor número de picadas nos lo proporcionó el aparejo con maíz, con bastantes capturas que oscilaron entre 2 y 3 kilos. Sin embargo la única captura con bolita sobrepasó los 3 kilos de peso.

En esta jornada hemos escogido la cantidad antes que la calidad. Si hubiéramos deseado capturar carpas de gran tamaño deberíamos haber dedicado un mayor tiempo a pescar con bolitas, y realizar previamente un "cebado" específico para grandes carpas.

Sugerencias:

La línea convendría que fuese tipo inglesa (hundida), pero tiene una menor resistencia que un hilo o monofilamento convencional. Para que una línea normal se hunda fácilmente aplicaremos jabón líquido sobre la línea.

Los dos granos de maíz que en cada ocasión anzuelamos los hemos sumergido previamente durante 30 segundos en aceite de fresa.

Para conocer la distancia a la que estamos lanzando podemos aplicar la siguiente fórmula: si nuestro carrete recupera X cm por vuelta de manivela, basta con contar las vueltas que debemos dar para traer el flotador hasta la orilla, multiplicar por los centímetros de cada vuelta, y así obtendremos la distancia aproximada (descontar el largo de la caña). Por ejemplo, si cada vuelta enrollamos 60 cm y damos 33 vueltas de manivelas, estamos pescando a 25 metros (esto es sólo aproximado, pues no se recuperan los mismos centímetros por vuelta con la bobina llena que con ella mediada).

Respecto al material a utilizar, por supuesto que cada uno pescará con el material del que disponga, pero como siempre recomendamos que procuremos guarde una proporción el hilo con el anzuelo, así como el flotador y los plomos, con la distancia a la que pretendamos pescar.

 

PESCA A LA BOLOÑESA

 

Esta modalidad de pesca que de siempre ha existido entre los pescadores españoles, tuvieron que ser los italianos los que a raíz de los Campeonatos del Mundo de 1992 dieran este nombre y comenzara a practicarse en España con mas detenimiento y estudio. No es sino la evolución de la clásica pesca de ciprínidos con caña de anillas y carrete

Esta técnica consiste en pescar con una caña telescópica anillada, de una longitud entre 5 y 9 metros un carrete de bobina fija, y flotadores fijos o deslizantes, plomos equilibradores, y muy similar a la pesca a la inglesa.

Se puede practicar esta modalidad cuando el escenario sea un río, tanto cuando retengamos el cebo como cuando pesquemos a la pasada.

También en lagos o embalses, especialmente donde las profundidades sean importantes, y en cualquier sitio donde los peces alcancen cierto tamaño, para poder "trabajarlos" con el carrete.

El material más conveniente para la fabricación de estas cañas es la fibra de carbono (más ligera que la fibra de vidrio), ya que la práctica de la pesca con este sistema requiere mantener y manejar la caña a pulso durante bastante tiempo. Las cañas con acción de punta, para un peso de 5 a 15 gramos o de 10 a 20 g, son las más utilizadas por los especialistas de esta técnica de pesca.

El Carrete suele ser de tambor fijo, ligero y característico para esta modalidad de pesca. Es una

técnica adecuada para pescar en ríos con corriente, de menos de cuatro metros de profundidad.

Los flotadores al igual que en la pesca a la inglesa, se utilizan de dos tipos: fijos y deslizantes, dependiendo de la profundidad del lugar donde estemos pescando, utilizaremos uno u otro.

Los monofilamentos ha utilizar han de ser de superficie (no deben utilizarse hundidos, como los de pesca a la inglesa). Las dimensiones de los peces a capturar nos indicarán los grosores o calibres más adecuados. No olvidemos que en esta modalidad se utiliza el carrete, y por ello podemos dar hilo al pez si es preciso. Por esta razón podremos afinar y manejar líneas de poco calibre, que nos facilitarán lanzados más largos y una mejor y más natural presentación del cebo.

Uno de los factores más importantes en la pesca al coup es que la línea esté perfectamente equilibrada, de tal forma que acuse todas las picadas por pequeñas que éstas sean.

Para la selección correcta del lugar en el que podemos encontrar las piezas, tendríamos que tener en cuenta:

Vigilar la naturaleza del fondo en el que vamos a pescar, ya que si éste es cenagoso será fértil y contará con gran vegetación, por lo que será un buen lugar para encontrar gran cantidad de peces (que encuentran ahí las condiciones más favorables para su desarrollo).

Tener en cuenta que los ciprínidos suelen gustar de las zonas tranquilas y profundas.

FLOTADORES

Para definir lo que es un flotador, diremos que es un elemento que cumple dos funciones básicas como son:

Indicar la picada del pez.

Ayudar a presentar el cebo.

 

Los tipos de flotadores existentes se desglosan en tres grupos, dentro de estos varían los materiales empleados en su construcción, las formas, el tamaño, y el uso para el cual están diseñados.

Los grupos son:

 

Flotadores para pesca al cup.

Flotadores para la pesca a la boloñesa.

Flotadores para la pesca a la inglesa.

 

1.- Flotadores para la pesca al cup

 

El flotador de cup lo dividimos en cuatro partes bien diferenciadas: antena, anilla de sujeción, cuerpo y quilla. Dependiendo de la forma, tamaño, material y longitud, variarán las características y la utilización del corcho. La unión de todos estos elementos hará que nuestro corcho cumpla las necesidades requeridas y que su sensibilidad sea la adecuada, a mejor sensibilidad mayor poder de detección de las picadas. Antena.- La antena es el verdadero indicador de picada, la lectura de sus movimientos nos va a indicar la toma del cebo por parte del pez. Lo más importante es el material de fabricación, normalmente las más sensible son las de fibra óptica, seguidas de las de plástico Stonfo, los demás materiales quedan bastante atrás.

Como esta parte del flotador es la única que vemos sobresalir del agua, su color y su grosor nos ayudarán a que esa visión sea más nítida. Básicamente son tres colores los usados: rojo, amarillo y negro. Dependiendo de la luz y las sombras reflejadas sobre nuestro flotador desde la posición donde estemos, se observará mejor un color u otro, por lo que es muy aconsejable tener varios corchos iguales con distintos colores de antena, y que a la vez estas antenas puedan ser intercambiadas en el flotador si fuera necesario. En cuanto al grosor de la antena, lógicamente a mayor grosor mejor visión, pero hay que tener en cuenta que esto va en relación inversa con la sensibilidad del flotador: a mayor grosor menor sensibilidad.

La anilla es uno de los elementos que une el flotador con la línea del aparejo. Se ubica sobre el cuerpo del flotador, y suelen ir incrustadas en él y pegadas.

Cuerpo, este es el elemento con más variantes del flotador, para poder entenderlas mejor, así como sus características, haremos otro desglose:

a) Forma

La forma del corcho debe de ser la adecuada para el lugar donde vamos a pescar. Variará dependiendo de factores como la velocidad del agua, el viento y el tipo de pesca a realizar (retención, a la pasada, etc.).

Como vemos en las fotografías, las formas más "redondas" son las indicadas para pescar en corriente: a mayor corriente más pronunciada será esa "redondez" (en consonancia con el peso que admita el flotador).

Las formas "cilíndricas" son las adecuadas para aguas lentas o sin corriente.

Las formas ahusadas en la parte superior son las ideales para días ventosos, pues ofrecen una menor superficie de arrastre.

Una vez llegado a este punto, debo comentar que las combinaciones de formas del cuerpo del flotador pueden llegar a ser casi innumerables, las formas que se muestran en las fotografías, son solo tipos generales para poder identificarlos y ayudarnos a elegir el flotador apropiado para el escenario donde vamos a desarrollar la acción de pesca.

b) Color

El color del cuerpo no tiene mucha importancia, por lo que la elección será a nuestro gusto, aunque se recomienda colores que no sean demasiado vivos.

c) Material

El material empleado en la construcción del cuerpo es muy importante, pues de él depende la flotabilidad y la sensibilidad. Los materiales más empleados son:

Madera de balsa prensada.

Plásticos poli-carbonados.

Madera de sarkansa.

Cañón de pluma de pavo real (para flotadores de cuerpo ahusado).

 

El material que ofrece una mejor combinación de flotabilidad y sensibilidad es la pluma de pavo real, el problema es que nos limita la forma del corcho a la de la propia pluma

Un material con cualidades casi tan buenas como la pluma, y además con la posibilidad de adoptar cualquier forma, es la madera de sarkansa. Su único inconveniente es el precio, algo mayor que el resto.

El material más usado por para la fabricación de este tipo de flotadores es la madera de balsa prensada, sus propiedades son bastante buenas y su precio razonable.

En último lugar tenemos los construidos con plásticos poli-carbonados, los cuales no dejan de tener también bastante buenas propiedades para esta función.

Quilla. La quilla del flotador es la parte que da estabilidad al conjunto. Las diferencias que podemos observar en ella son su longitud y el material utilizado para su construcción. La longitud depende del tipo de flotador, de su diseño y de para qué tipo de pesca está pensado. A mayor longitud de la quilla mayor es la estabilidad del flotador.

Los materiales empleados para su construcción son:

Acero.

Fibra de carbono.

Plástico Stonfo.

Madera.

Particularmente se recomiendan los dos primeros materiales de la lista anterior. Los flotadores con quillas de acero son muy precisos y estables, la única pega que tienen es que cuando se doblan afectan al comportamiento del corcho. Los construidos con fibra de carbono son corchos con una estabilidad magnífica y suelen ser más resistentes a los posibles "malos tratos" que les podemos dar.

Macarrón de unión. Los macarrones de unión no son mas que pequeños trozos de tubos de plástico o de caucho de silicona que unirán la línea principal con el corcho, a través de la quilla. Estos macarrones no los obtenemos conjuntamente con el flotador, pero son completamente imprescindibles para poder usar nuestros corchos. Tambien recomendamos que utiliceis los de silicona, pues sujetan mucho mejor la línea impidiendo cualquier movimiento del flotador. Es muy normal ver pescadores que ponen dos o tres macarrones en la quilla, repartidos a lo largo de toda su longitud, colocándolos el primero en lo más alto, pegado al cuerpo del flotador, el segundo en la mitad de la quilla, y el tercero (es muy conveniente que sea un poco más largo que los dos anteriores) lo colocaremos al final de la quilla, dejando que sobresalga un poco, para evitar de esta forma posibles enredos de la línea en el flotador.

Numeración del corcho. Si observáis todos estos flotadores van numerados Ests numeración se refiere a la cantidad de plomo que debemos colocar en nuestra linea para sumergir perfectamente el cuerpo del corcho. La numeración viene reflejada en el cuerpo del flotador por una serie de números. Suelen venir indicados en gramos directamente, o en una numeración estándar que debemos conocer para poder hacer una equivalencia a gramos.

Es importante saber que la exactitud en la numeración del corcho depende mucho de la calidad de las distintas partes que lo componen, y de la calidad de los plomos que usemos para su plomado. No obstante conviene comprobar antes de ponernos a pescar que lo hemos lastrado correctamente.

2. Flotadores para la pesca a la boloñesa

Las partes de un flotador para la pesca a la boloñesa son las mismas que las de los flotadores de pesca al Cup, así como los materiales empleados para su construcción. La diferencia es que estos flotadores están diseñados para pescar en aguas con corriente a larga distancia, por lo que su forma y tamaño es el apropiado para este tipo de pesca. Las formas varían dependiendo de la velocidad del agua, de la profundidad del pesquil, de las condiciones del viento y de la especie a capturar. Los flotadores para boloñesa son bastante mayores que los de Cup, pues la propia técnica de pesca así lo exige, sus antenas son más gruesas y sus quillas más largas que los de Cup.

3.- Flotadores para la pesca a la inglesa

La forma básica de un flotador de inglesa es la que se muestra en las fotografías.

Para conocer mejor los flotadores para la pesca a la Inglesa los dividiremos en tres partes:

Cuerpo , Antena, con o sin inserción y Anilla de sujeción.

La forma del cuerpo del flotador de inglesa suele ser ahusada. La longitud y el grosor dependen de la distancia de pesca para la que estén diseñados y del material con el que estén fabricados.

Los materiales más usados son:

Madera de balsa prensada.

Plásticos poli-carbonados.

Madera de sarkansa.

Para distancias cortas ( hasta 40 m ), existe un tipo de flotador con el cuerpo y la antena de una sola pieza de pluma de pavo real, que al igual que ocurre en los de cup conserva su forma natural, no pudiéndose modelar como los otros materiales empleados.

Respecto a la antena, la variación más apreciable en este tipo de flotadores es su gran longitud y su espesor, diseñadas para ser vistas a gran distancia. Los materiales empleados son los mismos que para la fabricación del cuerpo, con sus mismas características.

La parte superior de la antena, la que vamos a divisar desde nuestro puesto de pesca una vez lanzado el flotador, puede ser de dos tipos: con o sin inserción.

Los flotadores "sin inserción" tienen simplemente una larga antena con la parte superior pintada. En los flotadores "con inserción" hay una prolongación supletoria de la antena, mucho más delgada que el tramo principal. Esa prolongación puede ser una prolongación del mismo cuerpo de la antena con su diámetro rebajado, o una antena insertada similar a las usadas en los flotadores de cup. Los colores empleados son los mismos que en los flotadores anteriores.

Anilla de sujeción

La anilla de sujeción es por donde unimos el flotador a la línea. Puede ser fija o desmontable, la razón de esto es que los flotadores de larga distancia (más de 40 m) están lastrados, bien con unas arandelas intercambiables, bien con unos plomos en su interior.

En el sistema de arandelas la anilla lleva una rosca para insertarlas, la rosca se une luego al cuerpo del flotador componiéndose así el conjunto. De esta forma podemos poner o quitar arandelas al flotador para poder variar también el lastrado de la línea, modificando así su acción a nuestro gusto.

En flotadores con lastre interno la anilla es más corta, y sin rosca, pues solamente cumple la función de sujeción.

En los flotadores de inglesa al igual que en los descritos anteriormente leeremos la cantidad de plomos en gramos que debemos de añadir a muestro aparejo, en los flotadores plomados con los sistemas descritos, también se nos indicará la cantidad de plomo que lleva el propio flotador y el que debemos añadir al aparejo.

Ejemplo: tenemos un flotador en cuyo cuerpo se nos indica 8+2 g.

La primera cifra nos indica el plomo o peso que lleva incorporado el flotador, 8 g, y la segunda la cantidad a añadir, 2 g,. Lo que quiere decir que el flotador lleva un lastre total de 10 gramos.

En los flotadores no lastrados, el peso necesario suele venir en gramos, o bien en numeración inglesa. Por ejemplo, 3 AAA quiere decir que debemos colocar el equivalente a 3 plomos A; como un plomo A pesa 0.85 g el peso total será de 2.55 g. En la revista anterior podeis ver en la página 13 las equivalencias de esta nomenclatura.

En la actualidad los flotadores empleados en competición son los plomados, estos tienen tres grandes ventajas con los que no lo están:

Se consiguen lanzados de mayor alcance.

El lanzado tiene mayor precisión.

Se necesitan menos plomos en la línea, con lo que conseguimos mayor sensibilidad.

Si usamos esta técnica porque los peces toman nuestro cebo a largas distancias, la diferencias antes descritas hacen que la elección entre los dos tipos de flotadores sea realmente fácil.

Para más información, visita nuestra página amiga

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LA PESCA A FONDO

Es una de las técnicas mas antiguas y al mismo tiempo mas simples. Aunque considerada por muchos como pesca relajante, ésta técnica de pesca requiere una gran atención.

La pesca a fondo, consiste en aplicar un lastre a la línea, de modo que el cebo pueda permanecer quieto en el fondo, y esperar que el pez pique.

Se utiliza esta modalidad en embalses y lagos, e incluso en ríos en los que la corriente sea moderada. Aunque aparentemente se trata de una forma de pesca bastante elemental, que parece no requerir un excesivo conocimiento técnico, la verdad es que no es así, y en los últimos años, se ven pescadores que tanto en el material que utilizan, en el modo de efectuar los lances, en la habilidad de poner sus cebos en los anzuelos o de resolver cualquier dificultad, que hacen que esta modalidad no se quede estancada, sino que se vaya adaptando y actualizando con la evolución progresiva de los equipos a utilizar.

La verdad es que en esta modalidad, podemos optar por dos sistemas bien diferenciados de pescar:

Por un lado, podemos pescar de una manera concentrada, poniendo atención o en la puntera de la caña que nos advierte de la aproximación y de la picada del pez, viendo el movimiento de nuestro alrededor, observando la superficie del agua intentando detectar burbujas que delaten al pescado, o sea poniendo bastante atención a todo los que nos rodea.

Pero por otro lado, podemos pescar de una manera mas relajante, que nos sirve para meditar, para contemplar la naturaleza que nos rodea, o simplemente para echarnos una siestecita poniéndole un cascabel a la caña que nos avisará cuando el pez haya picado.

La media ideal para Las cañas utilizadas para la pesca a fondo, está comprendida entre los 3,00 y los 4,50 metros. Deben ser robustas y de alta resistencia, y siempre deben de ser macizas. Los modelos mas utilizados son:

Las compuestas por varias piezas

Las telescópicas.

Los materiales con las que están construidas, han ido evolucionando con el paso de los años, desde la fabricadas con caña de bambú, al conolón, la fibra de vidrio o la de fibra de carbono.

Al tener que lanzar bastante lejos, la potencia debe tenerse en cuenta a la hora de comprar una de estas cañas, ya que pueden variar desde 30 gr hasta 150 gr, dependiendo de nuestras necesidades.

Los carretes, deben ser robustos, y estar provistos de una bobina que tenga una buena capacidad para contener el hilo. Tiene mucha importancia el freno, que debe ser fácil de regular y capaz de absolver la tensión producida cuando se captura una pieza de gran tamaño.

La velocidad de recuperación de estos carretes, no tiene mucha importancia, es aconsejable una velocidad media.

Los hilos, que se suelen utilizar, van desde un mínimo de 0,18 a un máximo del 0,40, dependiendo por supuesto del tipo y tamaño de los peces que pretendemos capturar. De todas formas, con los últimos avances en cuanto a hilos y con los modernos carretes provistos de frenos en la parte posterior, es mas eficaz utilizar hilos finos de buena calidad, y trabajar la captura utilizando bien el freno, que utilizar hilos recios que al fin y al cabo siempre nos enredan más y son mas visibles por parte del pez. Si comparáis la relación precio-calidad, tanto de los hilos como de los carretes, veréis como a la larga, es mas ventajoso utilizar ambos de buena calidad, ya que nos darán mejor resultado y mayores días de satisfacción.

En cuanto a los anzuelos que se utilizan para la pesca a fondo, tenemos desde los números, 10, 9 u 8 de pata corta, si el cebo que utilizamos es el maíz, a los números del 8 al 4 de pata larga, para otros cebos.

Referente a los plomos, su misión, es la de lanzar al punto que nosotros hemos elegido, pero hemos de evitar que una vez en el fondo, éste ofrezca resistencia cuando el pez ha picado. Por eso los más utilizados son los llamados corredizos, en los que el hilo pasa por su interior y no oponen resistencia a la tirada del pez. Los hay en forma de pera, de oliva, de gota, de cono invertido, planos, redondos, etc. De todas formas el plomo a utilizar dependerá del tipo de aparejo que montemos.

Para terminar, recordaros que en embalses considerados de aguas ciprinícolas se puede pescar con dos cañas a la vez, siempre y cuando éstas se encuentren al alcance de nuestras manos, y que si por cualquier motivo abandonáis el lugar de pesca, o tenéis que retiraros de las cañas, debéis sacar del agua el hilo con su anzuelo. O sea, podéis dejar las cañas puestas, pero sin echar..

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LA PESCA CON MOSCA

 

 

La pesca con mosca, que tanta difusión y propaganda está teniendo durante los últimos años en las diversas revistas especializadas de pesca, es una de las artes mas antiguas que conocemos dentro de las diversas modalidades de pesca.

En nuestros pueblos, si preguntamos a nuestros pescadores veteranos, nos dirán, que ellos de una u otra forma ya habían utilizado esta manera de pescar, y que sus padres y sus abuelos ya la utilizaban, poniendo al anzuelo la mosca que en cada momento creían que era la mas propicia para capturar a la tan admirada Trucha Común.

Dentro de nuestro entorno, son famosos y conocidos los pescadores de la zona de Castril, que han utilizado esta técnica de pesca aunque con algunas variantes, desde tiempos remotos.

Podemos decir que la pesca con mosca artificial, se remonta a varios siglos antes de Cristo, donde los pescadores ya utilizaban caña, y líneas con crin de caballo trenzadas o torcidas, con anzuelos y trozos de lana y plumas para imitar a las moscas.

Con el paso de los años, se han ido introduciendo mejoras tanto en las cañas como en el material a utilizar, y no digamos ya de la cantidad de moscas artificiales que podemos encontrar en el mercado, que como sabéis existen imitaciones de todo lo que nos podamos imaginar.

En la actualidad y tras una serie de años en los que esta modalidad ha decaído bastante, se observa un aumento cada vez mayor en el número de pescadores que se interesa por esta bonita forma de pescar.

En nuestra Sociedad, hemos observado también este aumento e interés, y hemos querido aprovechar nuestra revista, para dar a conocer lo que creemos sería el material básico necesario para iniciarse en esta modalidad.

Existe la "Pesca a Mosca con Buldó" y la "Pesca a Mosca con Cola de Rata" como dos variedades dentro de la misma modalidad.

Comenzaremos comentando algo referente a la Pesca a Mosca con Cola de Rata, y en temas posteriores, tocaremos la Pesca a Mosca con Buldó.

En el equipo básico de un pescador de mosca, debería figurar.- Una caña para mosca, Un carrete especial para esta modalidad. Cola de rata y bajo de línea. Un salabre. Unas gafas (si es posible polarizadas). Bolsa para llevar el pescado.

Caja surtida con varias moscas. Un Chaleco. Un Vadeador y una gorra o sombrero.

Como podréis observar con este pequeño y mínimo equipo, es mas que suficiente para iniciarse en el arte de la pesca con mosca en su modalidad de Cola de Rata.

Aunque en sucesivos artículos de esta revista, os iremos relatando información referente a la pesca con mosca, en este primer tema, os queremos comentar solamente datos sobre el material descrito anteriormente.

En lo que a CA–AS se refiere, os comentamos que las medidas en cuanto a su longitud vienen indicadas en pies (1 pié = 30,48cm) y pulgadas (1 pulgada = 1/12 pies = 2,54 cm), y las podemos encontrar desde un mínimo de cinco pies (1,5 metros), hasta un máximo de once pies y medio (3,5 metros).

Existen de Madera, Caña natural, Bambú, Fibra de vidrio, Fibra de carbono. La acción de estas cañas (forma en que se produce la flexión) puede ser: Parabólica, Semiparabólica, Semirápidas y Rápidas o de punta. Existen de varios tramos, y la verdad es que van un poco a gusto del consumidor.

Los CARRETES que se utilizan en la pesca a mosca con cola de rata, suelen ser muy poco pesados, existen Manuales, Multiplicadores y Automáticos o semiautomáticos. Prácticamente la misión de estos carretes es la de recoger la cola de rata, y evitar que tengamos mucha línea muerta en el agua.

Las LÍNEAS , de las que en otro momento daremos mas información, las podemos encontrar en Seda Natural (no poseen memoria y permiten posadas suaves, aunque suelen ser bastante caras), y las Sintéticas (Necesitan poco mantenimiento y son mas baratas).

No todas las líneas son iguales ya que existen varios tipos:

L Línea paralela (muy ligeras)

DT Doble uso (mas usada por su reversibilidad)

WF Peso adelantado (permite lanzar con potencia)

ST Cabeza lanzadora (son líneas muy cortas)

TT Huso triangular (penetran muy bien al aire)

y de varias densidades:

F Flotantes

I Intermedias

S Hundidas

S.I. Hundimiento lento

S.II y S.III Hundimiento rápido

S.IV y S.V Hundimiento extra rápido

FS Hundimiento de punta

 

Los BAJOS DE LÍNEA van a continuación de la cola de rata, y suele ser hilo normal de pescar de nylon, con diámetros variables que van de mayor a menor grosor, al extremo del cual es donde se ata la mosca, o hilos que ya venden preparados que vienen retorcidos, trenzados y tejidos también de mayor a menor sección.

El SALABRE o sacadora, es importantísimo a la hora de capturar la trucha, y evita que se nos vayan muchas de las capturas.

Para guardar las capturas, se utilizan unas BOLSAS DE APAREJOS que sirve para transportar equipo y peces.

Es conveniente utilizar GAFAS y si es posible que sean polarizadas, esto hace que se evite el reflejo del agua, y si tenéis oportunidad de probarlas alguna vez, veréis como se ve perfectamente el fondo del río, como se eliminan los reflejos, y como se pueden observar las truchas que posiblemente sin estas gafas no las veríais.

En esta modalidad de pesca, normalmente se utiliza un CHALECO , donde llevamos guardados todo el material suplementario que nos hace falta para esta pesca, aunque la verdad, lleva tantos bolsillos, que casi nunca encontramos lo que buscamos.

También es muy usual, ver a los pescadores que utilizan esta técnica, llevar un VADEADOR que les sirve para adentrarse en el río sin mojarse, o cruzarlo de uno a otro lado.

Las MOSCAS que como hemos dicho anteriormente hay imitaciones de todo tipo, cuando un pescador se aficiona de lleno en esta modalidad, normalmente se las suele fabricar personalmente, pero si no es así, en el mercado podemos encontrarlas de todos los colores, tamaños y gustos(las imitaciones son de Tricopteros, Efemeropteros, Plecopteros, Dipteros, Coleópteros, etc), a los que nos os suenen todos estos nombres, no os preocupéis que poco a poco os lo iremos explicando todo.

Las TÉCNICAS de pesca a mosca que también iremos comentando una a una en sucesivos artículos, y dependiendo de la clase de mosca que utilicemos, las podemos clasificar en:

Pesca con Seca

Pesca con Emergente

Pesca con Ahogada

Pesca con Ninfa

Pesca con Estrimer

Como veréis, aunque se han hablado de muchas cosas, la verdad es que todo el material que se utiliza es bastante ligero, y lo podemos llevar encima y desplazarnos río arriba o río abajo, sin apenas cansarnos debido a su comodidad y poco peso.

Esperamos no os halláis aburrido con este tema, desde aquí os animamos a que los que no conozcáis esta modalidad de pesca, hagáis lo posible por ver a otros pescadores que si la practiquen, y estamos seguros de que os quedareis maravillados de su belleza y efectividad.

LA PESCA DE LA TRUCHA CON MOSCA SECA

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En este capitulo hablaremos de la pesca con mosca seca. Si observamos a la trucha, muchas veces la veremos como salta y sube a la superficie a comer. Es el momento adecuado para pescar con mosca seca.

El equipo debe ser adecuado y preparado para que tanto la línea, el bajo de línea y la mosca, puedan flotar perfectamente.

De lo que se trata es de pescar a la trucha en la superficie del agua, donde el pez sube a alimentarse intentando capturar al insecto que se encuentra flotando en el agua. De ahí la importancia de la flotabilidad del equipo a utilizar.

Algunas líneas ya vienen impregnadas de fábrica de productos que ayudan a su flotación, aunque lo normal es que tanto al bajo de línea como a la línea se las engrase con una grasa preparada al efecto, y que evita su hundimiento en el agua.

Respecto a las moscas, ya de por sí el material con el que están hechas flota, pero una vez que están bien empapadas de agua, se suelen sumergir, por lo que es conveniente untarlas con algún producto flotabilizante, especialmente para la pesca en aguas rápidas.

La mosca se ha de presentar evitando en lo posible el dragado, pero lo fundamental es presentarla a la trucha de una manera lo más natural posible.

Lo más recomendable a la hora de poner un tipo u otro de mosca, es observar antes de nada a nuestro alrededor para ver que clase de insectos se encuentran volando, y sobre todo mirar el agua y observar que clase de insectos arrastra la corriente. Este sistema suele dar mayor resultado, que no poner la mosca que nosotros creemos es la mejor o que vemos más bonita, pero que luego no paramos de cambiar una y otra vez porque no tenemos ni una picada.

Si queremos capturar una trucha, hemos de intentar ofrecerle una imitación de mosca natural, lo mas parecida posible en tamaño y colorido, a la que en ese momento esté comiendo. Normalmente la trucha que come en superficie, nos puede ayudar por su forma de comer, a saber que clase de insectos esta comiendo en ese instante. Si observamos que la trucha cuando sube a comer produce en la superficie del agua unos anillos concéntricos, sabremos que en ese momento se está alimentando de subimagos de efémeras recién nacidos o de tricópteros sin movimiento por ejemplo.

Pero si observamos que la subida a la superficie a comer, origina una salpicadura y desplaza gran cantidad de agua, nos está sugiriendo que lo que la trucha en ese momento está comiendo son pupas de tricópteros recién salidas del huevo, o grandes insectos terrestres.

Si alguna vez de las que vais a pescar, observáis que la trucha está comiendo en la superficie, intentar pescar con alguna imitación de la mosca que en este momento vuela por vuestro alrededor, y veréis como os dará un resultando extraordinario en vuestras capturas.

De lo dicho se desprende, que al igual que soléis llevar cucharillas entre vuestros aparejos habituales, también deberíais llevar algunas que otras moscas de colorido distinto, que apenas ocupan espacio en vuestra caja de pesca, y que nunca se sabe si en un momento determinado os pueden dar una gran alegría al utilizarlas, sobre todo en ese momento crítico en el que la trucha está comiendo solamente en la superficie del agua.

Respecto a la denominación que reciben las moscas, que habréis leído en mil y una revistas y que para alguno de nosotros (sobre todos para los que no empleamos esta pesca) nos suena un pocho a chino, no son mas que los nombres que tienen las miles y miles de moscas distintas que existen, dependiendo también de las distintas fases de crecimiento, así por ejemplo La Efémera o efímera, es el nombre común de unos insectos delicados que suelen aparecer en gran número en lagos, arroyos y ríos. Existen unas 1.500 especies que alcanzan entre 1 y 3 cm de longitud y tienen dos o tres filamentos caudales (cercos); alas delanteras transparentes y rectas, antenas cortas y ojos saltones y sensibles a la luz. Tanto las larvas como los insectos adultos constituyen un alimento importante para la trucha, por lo que los cebos artificiales se han diseñado imitando a las efímeras durante más de 400 años.

Un insecto, hasta que llega a adulto, pasa por 3 fases, Ninfa, Subimago e Imago. El "Subimago" es un insecto alado que en esa fase intermedia tiene unos colores mas apagados y alas opacas. Su imitación es imprescindible justo en el momento de la eclosión.

Las efímeras suelen vivir de uno a tres años como ninfas acuáticas (primera fase) respirando a través de branquias y alimentándose de plantas microscópicas. Después de unas 10 a 20 mudas salen de sus pieles de ninfa (segunda fase), aparecen sobre la superficie del agua y vuelan a las plantas cercanas. Aquí sufren una última muda (tercera fase), desprendiéndose de su piel vellosa e impermeable al agua. (Las efímeras son los únicos insectos que mudan en una etapa alada).

Los insectos totalmente adultos no pueden alimentarse; en lugar de ello, forman enjambres masculinos y femeninos que se aparean sobre el agua; tras el apareamiento los machos mueren. Las hembras viven unas pocas horas más, depositando los huevos en el agua que darán lugar a la siguiente generación de ninfas, y donde de nuevo comenzaría el ciclo. Las efímeras se encuentran entre los grupos de insectos más antiguos y se han encontrado fósiles de unos 300 millones de años. En los lugares habitados cercanos a lagos y ríos, las efímeras moribundas suelen acumularse en grupo sobre el alumbrado.

Los tricópteros, constituyen un orden de insectos de dimensiones pequeñas o medianas y coloridos poco llamativos. Poseen ojos compuestos en posición lateral, las antenas son finas como un hilo y generalmente cortas, la boca es de tipo lamedor-chupador. Las alas de la parte delantera son más largas y estrechas que las posteriores. Los adultos viven en tierra y suelen ser de costumbres nocturnas, mientras que las larvas son acuáticas y construyen capullos revestidos de distintos materiales (hojas, arena, etc.), que al estar abiertos por ambos extremos permiten el paso del agua, y construyen en el agua tubos cilíndricos con palitos y granos de arena, dentro de los cuales se refugian.

Poco a poco y en próximos temas relacionados con esta modalidad de pesca, os iremos hablando de los distintos nombres que reciben estas moscas y la mas recomendada en el momento adecuado, dependiendo de la estación del año en que nos encontremos y de lo que en ese momento hemos observado que está comiendo la trucha.

La Caña Para La Pesca Con Mosca

Desde los inicios en que se pescaba con una simple vara de madera, la caña para la pesca con mosca, como cualquier otro instrumento o herramienta creado por el hombre, ha sufrido una constante evolución, tanto en su forma como en los materiales empleados para su confección, hasta tal punto que en la actualidad nos sería muy difícil tratar de enumerar o describir. Cualquiera que sea la caña que seleccionemos para practicar esta técnica, siempre deberá satisfacer las necesidades y gustos del pescador. Los expertos opinan que es necesario poseer diferentes cañas para las diferentes condiciones o situaciones de pesca, sin embargo, el elevado precio de las cañas de última generación hacen que esto no sea posible, al estar al alcance de muy pocos bolsillos.

La caña para mosca, debe transferir a la línea, bajo de línea y mosca, la energía necesaria para alcanzar cierta distancia. Debe controlar a la línea en y sobre el agua, y permitir manipular al pez una vez que éste ha sido enganchado. Por supuesto la distancia que lograremos en el lanzamiento, dependerá más de la técnica del pescador que de la caña que utilicemos, aunque siempre nos ayudará el empleo de una buena caña. Cuando decidamos comprar una caña, se deben considerar que tipo de peces y en que lugar pretendemos pescar, y por supuesto las características de la caña (material, longitud, peso o número acción).

En términos generales, se puede empezar con una caña intermedia N° 5 ó 6, con una longitud de unos 9 pies (2.7 m aprox), caña que te permitirá pescar en la mayoría de las situaciones. Te recomendamos una caña de grafito de la mejor calidad que tu presupuesto te permita. También es preferible adquirir una caña de acción media, en lugar de una lenta, ya que esto te permitirá dominar con mayor facilidad a casi cualquier tipo de pez. Aunque existen muchos materiales, predominan las de grafito, siguiéndoles las de fibra de vidrio, bambú y finalmente las de madera. El grafito, es un material resistente, ligero y además económico, por lo que existe una enorme variedad cañas de diversos fabricantes. Como siempre, escucha los consejos de los expertos que seguramente estarán orgullosos de poder ayudarte en cualquier momento en la elección.

Las medidas de estas cañas casi siempre veremos que vienen en pies y pulgadas. La mayoría de las cañas para mosca, tienen una longitud entre 7.5 y 9 pies (2.25 - 2.70 m). Las cañas más cortas y más largas, se emplean para condiciones especiales o especies de peces específicos. Ahora bien, el peso de una caña, no se refiere al de su peso en sí, sino al peso específico de la línea para la que fue diseñada. Por ejemplo: Una caña N° 8 está diseñada para manejar óptimamente a una línea N° 8. El rango de peso comercial de las cañas para mosca, va del N° 1 para las líneas más ligeras, hasta el N° 15 para las líneas más pesadas, pero la mayoría estén en el rango 3 a 12.

Otro punto importante, es el número de secciones en que está dividida la caña, siendo posible encontrar cañas de hasta 6 secciones. Lo más normal es encontrar cañas divididas en 2 o 3 secciones. Las cañas de 3 y más secciones, son muy cómodas para su transporte, ya que ocupan un espacio muy reducido. De todas formas si deseas una caña con más de 2 secciones, es mejor adquirir una caña de buena marca, ya que para las cañas "corrientes" se emplean uniones y conectores que a la larga se aflojan y se desarman constantemente.

Muy importante a la hora de elegir la caña, es la acción que esta posea, ya que define la velocidad con la que una caña regresa a su posición normal, o cómo y dónde se dobla la caña bajo el peso de un pez. Y el tipo de su módulo (relación rigidez-peso) o grado de ahusamiento (cuanto se adelgaza de la base a la punta). Así, una caña cuyo módulo sea grande, es decir sea ligera y rígida se doblará menos que una con un módulo menor. Bajo estas condiciones, una definición para la acción será:

Acción rápida: El 30% de la longitud de la caña se dobla (la parte más delgada, por supuesto). (A)

Acción media: El 60% de la longitud de la caña se dobla. (B)

Acción lenta: Se dobla el 90% de la caña. (C)

Las cañas de acción rápida, son adecuadas para la pesca de especies grandes y fuertes ya que la caña, al doblarse "poco", permite dominarlos más fácilmente cuando tratan de escapar o esconderse. La acción rápida de una caña, permite también lanzamientos a larga distancia, ya que es sabido que la distancia alcanzada depende de la velocidad que desarrolle la línea. De todas formas la acción rápida también tiene sus desventajas y entre ellas está el hecho de que una inadecuada técnica de recuperación acabará rompiendo el bajo de línea, dado que una caña opondrá más resistencia a un repentino tirón de la presa, descargando la energía sobre "el punto más débil" del hilo. Si vas a pescar grandes peces o quieres ser campeón de lanzamiento a larga distancia, la acción rápida es lo tuyo.

En el promedio de las situaciones, una caña de acción media, es más que adecuada, ya que permite lanzamientos a distancias razonables y su relativa elasticidad, permiten que la caña trabaje más durante los tirones.

Las cañas de acción lenta son las mejores para peces pequeños, que a decir verdad, muchas veces ofrecen más entretenimiento que otros más grandes. Se utilizan también, en la pesca con ninfa, ya que permiten gran sensibilidad a las picadas.

Hemos de tener siempre presente, que hemos de guardar una proporción lógica entre la caña, la línea y la mosca a emplear. Aunque se puede lanzar cualquier tamaño de mosca con cualquier caña, la verdad es que es un tanto difícil tratar de lanzar una mosca con anzuelo N° 5/0 con una caña N° 3.

Una caña de mosca, está formada por las siguientes partes: Soporte para el carrete (lugar donde alojaremos el carrete que nos servirá para recoger la línea), Mango (forma de la empuñadura, siendo 3 los más populares. El grosor es importante para un lanzado y manipulación confortables), Porta mosca (es ese pequeño anillo o alambre en forma de U colocado muy cerca del mango y sirve, como su nombre indica, para fijar la mosca durante una caminata. Existen diferentes tipos de porta mosca y existen cañas que no tienen ninguno), Anillo destorcedor (es el primer anillo que se encuentra en la caña, empezando a contar desde el mango, y tiene como objeto, aplanar los rizos que se forman en la línea durante el lanzamiento. Además, este anillo ofrece un punto de fricción que es muy importante para que la línea se desplace hacia atrás y adelante. Este anillo, es diferente a los demás anillos de la caña, ya que se parece a los anillos de una caña para lanzamiento de cebo), Anillos guía en espiral, (son así porque su función es mantener a la línea lo más cerca posible de la caña, a efecto de que ésta le transfiera a la línea la mayor cantidad de energía, haciendo posible el lanzamiento), Anillo de la punta (tiene forma de V, porque esto permite que la línea se "amarre" en el instante que inicia el viaje hacia el frente, transfiriéndose así la energía), y Casquillos o conectores (son los que enlazan o ensamblan los diversos tramos de las cañas)

¿ QUE COMEN LA TRUCHAS ?

Las truchas se alimentan de distintos organismos

que podemos dividirlos básicamente en dos grupos:

Origen Acuático:

Insectos Acuáticos:

Efemerópteros (May Flies).

Tricópteros (Caddis Flies).

Plecópteros. (Stone Flies).

Odonatos (Dragon Flies y Damsel Flies).

Dípteros (Midges).

Peces.

Crustáceos:

Pancora y Camarón.

Anfípodos (Camarones pequeños).

Moluscos:

Caracoles.

Origen Terrestre:

Insectos Terrestres:

Ortópteros (saltamontes y grillos).

Himenópteros (avispas y hormigas).

Coleópteros (Escarabajos y Cascarudos).

Pequeños Animales y Aves:

Pequeños Roedores.

Pichones de aves caídos al agua.

Esta modalidad de pesca es poco conocida, aunque ya hay bastantes pescadores muy interesados en aprender esta técnica.

Esta modalidad de pesca que se practica con cola de rata, ha tenido siempre un halo misterioso. La realidad como en tantos casos, no es tan excepcional como la fantasía. Sin pretender desmitificarla, deseo únicamente separar la realidad de dicha fantasía, dejando las cosas en su lugar. Esta leyenda, respecto a la pesca con ninfa, que existe entre los pescadores, creo que se debe al hecho de acostumbrarnos a idealizar aquello que no comprendemos bien o que ignoramos, ya que con frecuencia, no somos capaces de reconocer nuestras limitaciones, así como nuestra falta de conocimientos y técnica. Nos es más cómodo dar una visión exagerada de la realidad, con objeto de difuminar nuestra impotencia.

Hasta hace pocos años, los ríos han estado muy bien surtidos de truchas. Bastaba, en nuestro caso, cualquier imitación de mosca (algunos, verdaderos engendros) para volver a casa con una cesta muy lucida. Por desgracia, las circunstancias han cambiado, los recorridos de ríos con cierta cantidad de truchas son menores y ello debido a dos razones principales: primero, la presión pesquera, como consecuencia de la "civilización" del automóvil; segunda, y fundamental, la contaminación, como consecuencia triste de la falta de civilización que ha diezmando nuestros ríos. Sin embargo yo soy optimista; creo que estamos tocando fondo y que al igual que en otros países: la contaminación irá disminuyendo (si ayudamos) y nuestros ríos volverán a sus buenos tiempos.

Por todas las razones apuntadas, nuestras truchas están cada año más educadas y cada vez es más necesario intentar dominar todas las técnicas de pesca con mosca: seca, ahogada y ninfa.

Es por ello, estimo que el único medio idóneo de atrapar a las truchas que están comiendo ninfas es, utilizar la ninfa artificial como arte de pesca, porque no hay nada más lógico que utilizar en cada momento la técnica que reclame las circunstancias, esto es: el río y sus truchas.

Cuando a una trucha que está comiendo se la "martillea" una y otra vez con artificiales no adecuados, no logramos más que molestarla y finalmente, ahuyentarla. No es extraño que entre algunos grupos extranjeros, dichas prácticas estén muy mal vistas, e incluso prohibidas. Pienso como ellos, que no es elegante hacer esto y creo, como he comentado antes, que a cada pez se le debe dar el tratamiento que exigen las circunstancias.

¿Cuándo debemos pescar a la ninfa?. Si decidimos qué se debe hacer cuando la trucha está comiendo ninfas, y habida cuenta que en su estómago casi siempre las hay, podríamos llegar a la conclusión de que siempre se debe pescar a la ninfa. Sin embargo, esta afirmación no me parecería exacta puesto que hay momentos, no muchos, en que la trucha se alimenta de insectos adultos. Habremos leído que la alimentación básica de nuestro pez lo constituyen larvas y ninfas, que según algunos reputados autores alcanza un 90%, nivel que yo situaría entre un 80 a 85%. Estos porcentajes serían muy aproximados entre los ejemplares medianos y pequeños e inferior entre las grandes truchas, quienes incluyen en su dieta buen número de presas vivas de tamaño apreciable. No obstante, todas las truchas, sean del tamaño que sean, comen ninfas asiduamente. Puedo hacer dicha afirmación, puesto que durante largos años me he tomado la molestia de examinar el contenido del estómago de innumerables truchas capturadas. En mi chaleco de pesca, siempre hay un sitio para una cuchara especial que me permite extraer el contenido del estómago de mi presa, sin dañar a la misma.

La trucha come ninfas en tres estados: en el fondo (larvas o ninfas), a medias aguas (emergentes) y por último, cuando dichas ninfas se están transformando en subimagos, debajo de la película del agua y esto (algunos se extrañaran) ¡en plena eclosión!. Cuanto mayor es la eclosión, mayor es la proporción de ninfas y emergentes consumidas. Esta afirmación, que puede causar sorpresa a aquellos que comienzan pescando a mosca seca, es rigurosamente cierta. Lo que entra por los ojos causa más impacto y, por ello, muchos de vosotros pensareis que la trucha consume más insectos alados que ninfas, apoyando vuestra creencia en que "veis la tomada a una mosca seca". Desconfiad: muchas de las "tomadas", son para consumir ninfas emergentes.

Este artículo pretende ser de divulgación y por ello, dirigido a esos pescadores de mosca seca que quieren comenzar a pescar a la ninfa, al darse cuenta que, muchas veces, la trucha no toma sus imitaciones en superficie porque, evidentemente, están comiendo debajo. Esta impotencia constituye una atracción y un reto y el pensamiento se dirige a tratar de comenzar a dominar la técnica que (es mi pensamiento), constituye el último escalón en el arte de la pesca a la mosca. A estos pescadores les diría que pueden pescar a la ninfa; es cuestión de voluntad. Tendrán grandes satisfaciones porque ¿hay algo más agradable que el capturar una trucha difícil? y, por el contrario ¿Hay algo más frustante que la impotencia de no capturar una trucha activa?.

Veremos más adelante unas ideas prácticas para iniciarse y capturar las primeras truchas con esta técnica.Pero comencemos ( insisto en recomendar) por "ver" el río. Aprovechad los momentos de nula actividad para familiarizaros con el mundo de la ninfa; no es difícil: levantad con cuidado algunas pequeñas piedras en diferentes zonas del río (cerca de las corrientes, en los remansos, etc.), arrancad matas pequeñas de plantas acuáticas. Todo esto nos irá dando, poco a poco, una idea más clara de la vida que hay en el río. Esto lo hareis en todos los tipos de ríos que frecuenteis. Los pescadores que sólo pescan a mosca seca, no suelen hacer esto considerándolo una pérdida de tiempo, ¡qué equivocación!. Las imitaciones a colocar en los momentos de eclosión (las artificiales de subimagos) ¡saldrán de las ninfas que no se han molestado en observar!. No debemos olvidar, si queremos dominar medianamente la pesca a la ninfa, observar la vida del río.

Evidentemente, cada uno de estos supuestos nos va a condicionar:

1º) Si la ninfa estará o no lastrada.

2º) A qué familia pertenecerá nuestra imitación.

En esta segunda parte no describiremos la forma de pescar en cada caso, puesto que fue éste precisamente el objetivo del primer artículo. Trataremos de orientar qué tipo de ninfa o ninfas son las más adecuadas en cada situación. Insisto que vamos a simplificar las cosas y dar una orientación elemental. Posteriormente, cada pescador tratará de perfeccionarse y pescar de la forma que mayor capturas obtenga. No obstante, este artículo, su afición y sus observaciones en el río las considero suficientes para comenzar a capturar sus primeras truchas.

La trucha está comiendo entre dos aguas o en el fondo.

La trucha, entre dos aguas o en el fondo, se desplaza entreabiendo la boca (veremos el blanco de sus labios). Si las aguas estan a una temperatura relativamente baja y en corrientes suaves o tablas (difícil es que la actividad sea en corrientes fuertes con temperatura baja) lo más probable es que nuestra amiga esté comiendo ninfas de BAETIDOS. Con la temperatura ya elevada y en ríos pedregosos, nuestra trucha estará comiendo ninfas de BAETIDOS o de EFEMERELIDOS pero si el río, por el contrario, es abundante en plantas acuáticas serán las ninfas de EFEMERELIDOS las más abundantes. En todos estos casos, nuestras imitaciones deberan ir plomadas.

 

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LA PESCA DE LA TRUCHA CON CUCHARILLA

 

Pienso que se esta hablando demasiado en revistas especializadas de la pesca a mosca, a veces olvidamos injustamente que el sistema más clásico y utilizado por el 95 % de los pescadores, es la cucharilla.

La pesca con cucharilla es una modalidad bella y con muchas "migas" de lo que la mayor parte de los pescadores piensan. Pocos son los maestros que llegan a doctorarse en este arte.

Respecto al porque de la efectividad de este tipo de señuelo, se ha escrito largo y tendido en paginas de tratados y manuales de pesca. Algunos pescadores opinan que la cucharilla semeja la silueta de un pececillo o de una gruesa larva, dependiendo del tamaño, color y forma del engaño, o incluso que imita a una mariposa si en algún momento, gira o salta en la superficie del agua. Otros piensan, me inclino mas hacia esta teoría, que la cucharilla no es sino un instrumento de provocación que incita y atrae a la pieza, bien sea por los brillos y reflejos que despide en su trayectoria o por las ondas sonoras y turbulencias que produce durante el recorrido por la zona de caza de la trucha.

En este sentido, la cucharilla es un elemento extraño que ha penetrado en el territorio de la trucha, lo cual provoca una perturbación al pez y la consiguiente reacción de ataque contra el objeto hostil.

Para dar un consejo sobre que caña se debe utilizar en los pantanos, la longitud idónea de una caña de cucharilla o lance ligero se sitúa entre 1.80 metros y los 2.10 metros. La prefiero en dos piezas que encajan por presión, fina y con un justo equilibrio entre rigidez y flexibilidad. Pero también hay que reconocer que muchos pescadores prefieren las cañas telescópicas por su comodidad en el transporte.

Hoy en día, existen en el mercado cañas de cucharilla, realizadas con un alto componente de grafito o fibra de carbono que aligera considerablemente el peso.

Uno de los elementos más importante de la caña son las anillas, sobre todo la del puntal o puntero de la caña que debe ser de un material que no se raye o resquebraje.

La verdad es que la mayoría de los pescadores no revisan nunca las anillas, y por este defecto los hilos se deterioran y podemos perder esa trucha que tira mas de lo normal.

En cuanto al carrete, este ha de poseer una rápida velocidad de recuperación, ser resistente, ligero, ya que vamos a estar mucho tiempo con el peso de la caña y del carrete, y eso se nota al final de un día de pesca.

Respecto a los hilos que debemos utilizar, considero mucho más eficaz un hilo fino a uno grueso: la trucha lo verá con mayor dificultad y debe ir proporcionado a las piezas que podemos pescar. En el Pantano de la Bolera, con un hilo del 18 podemos disfrutar de lances que muchos pescadores no pueden imaginar, ya que por costumbre se utilizan hilos muy gruesos.

Vamos a hablar un poco de las cucharillas; he aquí otro tema sobre el que "cada maestrillo tiene su librillo". La diversidad de modelos, formas y colores es inmensa, casas que las fabrican también hay muchas y de diferentes nacionalidades: desde las hechas en España, procedentes de Francia que hay reconocer que tienen unas marcas con mucho prestigio, de Italia, etc. Y entre toda esta variedad ¿cual elegir?

Los maestros dicen que las cucharillas plateadas, brillantes o cromadas son propias para aguas un poco turbias, en la primera o ultima hora del día, por ser más luminosas, mientras que las doradas son propias para aguas claras o my claras en días soleados.

Las doradas son eficaces en fondos pedregosos o arenosos. Las cucharillas con puntos rojos, azules, negros son muy eficaces para las truchas arcoiris.

A los que os inicias en esta modalidad de pesca os recomiendo que un pescador de cucharilla no puede ser perezoso y que tiene que cambiar muchas veces de cucharilla hasta encontrar la ideal para ese día. Llevar siempre varias del mismo color, y sobre todo llevar varios modelos distintos.

En esta técnica de pesca, los primeros lances deben ser cortos, y se realizan estando el pescador distanciado unos metros del agua, con el fin de poder rastrear su propia orilla e intentar sorprender a esas truchas que están comiendo. Poco a poco el radio de acción sé ira ampliando mediante lances aguas dentro y hacia la orilla contraria. El registro de las aguas debe de ser minucioso y progresivo, con lances ajustados y medidos. Si vemos ramas salir de la superficie de las aguas, estas zonas son unas de las mas preferidas por las truchas, igual que las grietas como las cuevas de las orillas de los pantanos.

Querido Socio, todos estos consejos y todos los detalles que quedan en el tintero, convierten la pesca de la trucha con cucharilla en una técnica bonita y muy activa.

La modalidad de pesca al lanzado o pesca con cucharilla, es un deporte que

requiere del pescador una labor constante de sondeo del terreno (hasta tal punto

que es definida por algunos autores como "persecución y caza"), explorando

con su equipo y de forma permanente cada lugar que considere de interés.

Pocos son los pescadores que consiguen dominar esta técnica en la que la

parte fundamental y más complicada reside en ser capaz de lanzar el señuelo al lugar exacto que se desee. Además el pescador de cucharilla despliega una

especial intuición y conocimiento de los mejores lugares en los que puede

localizar las diferentes piezas.

Las especies más perseguidas con la pesca al lanzado son tres: el lucio, el salmón (principalmente en corrientes fuertes) y la trucha (cuando no entra a la mosca, se suele optar por el lanzado, para ello se emplea un material ligero).También es normal que entren a la cucharilla especies como el black-bass, el barbo o incluso la carpa. La caña utilizada en el lanzado de río no debe tener mucha longitud (como máximo de dos metros) y puede ser de varios tramos o telescópicas (facilita su transporte).Las características más importantes que deben tenerse en cuenta a la hora de elegir la caña para este tipo de pesca son su flexibilidad y su resistencia. Grafito o fibra de carbono son los materiales más adecuados. Además en la caña de lanzado cobra una vital importancia la empuñadura, sobre el resto de elementos; así como la posición del carrete con respecto a la misma, entendiendo que cuanto más hacia arriba se encuentre, menos sufrirá la caña al verse obligada a levantar peces de gran peso. Los más adecuados son los de tambor fijo fabricados en grafito. Es fundamental que posea una rápida recuperación del sedal, al tiempo que conviene que sea lo más ligero posible. Torniquete: se emplea para evitar la torsión del nylon. Cuanto más pesada sea la cucharilla más importante será su utilización. Sedal: es conveniente que sea lo más fino posible, con el objetivo claro de que no sea visto por el pez. Cebos: la cucharilla, no se sabe a ciencia cierta por qué este pequeño elemento atrae de tal forma a las diferentes especies mencionadas. En opinión de algunos pescadores, al sumergirse en el agua la cucharilla semeja, por colores y movimientos, a algunos pequeños peces. Otros piensan que, al revolotear y dar vueltas con el empuje del agua puede ser vista, a los ojos del pez, como si se tratara de una mariposa. De cualquier forma la cucharilla, con sus colores, brillos y destellos, no es más que un elemento que llama la atención del pez de tal forma que no puede resistirse a intentar capturarla. La dificultad está en la selección correcta de la cucharilla a utilizar; en el mercado encontraremos miles de modelos de diferentes tamaños, colores, formas...La elección correcta será el primer y más importante paso para conseguir unos buenos resultados; en este sentido, unos buenos consejos a tener en cuenta son los siguientes:

Aguas turbias: cucharillas cromadas, plateadas y brillantes.

Aguas claras o días muy soleados: cucharillas doradas.

Fondos pedregosos o arenosos: cucharillas doradas.

Aguas muy claras: cucharillas oscuras; es decir, rojizas (cobre) o negras.

Río caudaloso: cucharilla de mayor tamaño.

Grandes piezas: cucharilla de mayor tamaño.

Los tipos de lance más adecuados son los siguientes:

De Revés: el que se practica por el lado contrario al lugar hacia el que se va a realizar el lance (es decir, si pretendo colocar la cucharilla en la derecha, comenzará el lance dirigiendo la caña a la izquierda). En este lance la cucharilla deberá estar colocada cerca de la puntera.

Vertical: practicado por encima de la espalda, echando la caña hacia detrás. Este lance se practica en lugares abiertos donde no exista vegetación u obstáculos que podrían conllevar enganches siempre engorrosos.

Bajo Mano: consiste en proyectar la línea mediante un movimiento de abajo a arriba.

De Ballesta: lance que consiste en colocar la cucharilla a la altura aproximada del carrete, tirando de ella hasta hacer que la caña se flexione por la tensión del sedal; tras lo cual soltaremos la cucharilla dirigiendola hacia el lugar que deseamos posicionarla.

Durante una jornada de pesca comenzaremos siempre con lances cortos, que realizaremos desde fuera del agua con el objetivo de explorar las orillas del río y ver cómo responden las piezas. Una vez hecho esto, poco a poco iremos ampliando el radio de acción.

Conviene practicar los lances en un campo descubierto antes de meternos en el río, la mejor forma de hacerlo es situando un círculo en el campo y tratando de que el cebo caiga siempre dentro de dicho círculo.

La pesca con cucharilla requiere de un importante ejercicio físico, ya que el pescador debe recorrer grandes trayectos por dentro del río y contracorriente; encontrándose casi con toda seguridad con diferentes obstáculos que deberá ir sorteando. Por todo ello es recomendable la utilización de prendas cómodas que faciliten las caminatas por el río; siempre teniendo en cuenta el frío que casi con total seguridad sentiremos al meternos en el río (fundamentalmente si salimos a pescar cuando el sol aún no calienta).

En este sentido es muy aconsejable el uso de vadeador, una prenda que nos cubre desde los pies hasta el pecho, fabricada en materiales que nos aislan de la humedad al tiempo que permiten que nuestro cuerpo transpire. Además y en función del material en que estén realizados, ofrecen una gran flexibilidad, por lo que no son impedimento para poder moverse libremente. Recomendamos los fabricados en neopreno, material resistente, perfectamente aislante, ligero y flexible.

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